La forma en que una persona física o una entidad debe tributar en España por su renta se determina en función de si la misma es o no residente en este país. Los residentes tributan por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) o por el Impuesto sobre Sociedades (IS); en cambio, los no residentes, tanto personas físicas como entidades, tributan por el Impuesto sobre la Renta de no Residentes (IRNR).

Residencia Fiscal

La residencia fiscal se acredita a través de un certificado emitido por la autoridad fiscal competente del país de origen del interesado.

Una persona física es residente en territorio español cuando se de cualquiera de las siguientes circunstancias:

  • Que permanezca más de 183 días en territorio nacional durante el año natural.
  • Que radique en España el núcleo principal o la base de sus actividades o intereses económicos de forma directa o indirecta.
  • Que residan habitualmente en España el cónyuge no separado legalmente y los hijos menores de edad que dependan de esta persona física.

Las personas físicas residentes fiscales en España deberán tributar en España por su renta mundial; es decir, deberá declarar las rentas que obtenga en cualquier parte del mundo, sin perjuicio lo que disponga el Convenio para evitar la doble imposición internacional suscrito entre España y el país de origen de la renta.

El periodo impositivo del IRPF es el año natural.

La declaración de la renta de no residentes se presenta en los meses de mayo y junio del año siguiente al de devengo. La normativa del IRPF, que debe ser consultada cada año, regula unos límites y condiciones que determinan la obligación de presentar la declaración.

Las rentas más comúnmente obtenidas serían:

  • Pensiones, con distinto tratamiento según sean públicas o privadas
  • Rentas derivadas de inmuebles
  • Dividendos
  • Intereses
  • Retribuciones de miembros de Consejos de Administración de sociedades residentes en el Reino Unido
  • Ganancias patrimoniales

Obligación de información de bienes situados en el extranjero

Las personas residentes en España deberán informar a la Administración tributaria española sobre tres categorías de bienes y derechos situados en el extranjero:

  • cuentas de entidades financieras situadas en el extranjero
  • valores, derechos, seguros y rentas depositados, gestionados u obtenidas en el extranjero
  • bienes inmuebles y derechos sobre bienes inmuebles situados en el extranjero

Esta obligación debe cumplirse mediante la presentación del modelo 720 entre el 1 de enero y el 31 de marzo del año siguiente al que se refiera la información a suministrar.

No existirá la obligación de informar sobre cada una de las categorías cuando el valor del conjunto de los bienes correspondiente a cada categoría no supere los 50.000€.

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